lunes, febrero 11, 2008

Una palabra


la palabra


la olvidada


en el sumidero.




La despreciada


atrás de una bala.



La palabra


acariciada



por manos


acariciadas


por perros olorosos


y lenguas pastosas.




La única


elegida


inmensa


alada.


La pequeña palabra.




Te de tilo y otras penas


          Tomamos  


                           te de tilo


      antes que anochezca


                     en la luna de las ocho.



         Tomamos   


                           en tazas de porcelana


         con flores  brillando


                                          en la superficie.


sábado, febrero 09, 2008

Selva ciudad



Preparó el patio

compró petunias rojas

plantas amarillas.

Acomodó la mesa

las sillas viejas de hierro.

Regó agregó tierra

preparó su terreno

para la llegada

de la primavera.

En la primavera

ella suele sentarse

a tomar mate

a escribir bajo

su selva .

Ama su jardin

y sus plantas.

De raices


Quien sos?

Caminando a deshora

por camas abandonadas.

rodeada

de otra entidad

que se empina

en cada cornisa.

Quien sos?

corazon violento

de ojos raidos

y viento en la boca.

Tal vez la noche?

La ciudad muerta?

La loca

que se suicida

en la mitad de la calle?.

Medanos


La playa

cuerpos abiertos

como peces

carne blanca

sin espinas

sin gestos

rigidos

al sol.



La playa

almas de estatuas

encallados en la arena.


De lejos

un niño

contempla

sin ojos

el vaiven del agua.

Los loros


La Boca - Viedma

La pared
de los loros.

Alli nacen y
caen

estrellados
en las piedras.

Sus gritos
verdes
maltratan
esa costa lejana del
sur.

Gingo


Gingo bilova

dentro del libro de Padeletti.

Sus hojas permanecen frescas.

abanicos verdes

extrañamente sutiles.

Mariquinha


Sartenes cacerolas brasero

Mariquinha

prende su pipa.

Habla y escucha.

Se pierde

en hilos de humo

mirada intensa

azul mirada.

Mariquinha

habla de su vida

y su vida es intensa

y hermosa

pobre y hermosa.

Viento


El es el viento

y el viento es poesia.

En un paraje

perdido de Brasil

el habla del paraiso y del purgatorio.

El es el viento

en su boca flotan

palabras

de sal campo tierra

y un caballo flaco.

Esta casa



Ventana.

la lluvia
tiembla
en parpados.

En los alambres
sangran las aves


Respiro
escucho
la mirada
los corazones
de los animales caminando la
casa.

Muros



La médula
se expande
chorrea
cadáver de mosca.

ya las manos
nacieron

Esta noche
el sol esconde
sus astillas.

Las moscas
resbalan
en el vidrio vacío.

muertas
son manchas de pintura
óleo negro
el blanco de los ojos.






Sangre de mariposa


En caida libre

me perdi en tu boca

el cuerpo giro

hacia un techo al reves.

Olor rancio

la lluvia de el asfalto

quebro los recuerdos.

Mariposas de sangre

-los labios-

arrastran aviones

en un susurro.

La ciudad quieta

quieta

interminable y quieta

se deshizo.


Vidriado


Contra el vidrio
la boca chata
muerta.

Un ojo que se derrama

en diminutos
cristales
como animales enterrados
en una
cienaga..

Se soñó


Se soñó.
Vió su cabeza
en otro cuerpo.
Su cabeza
alterando ese cuerpo.

Fue hijo nuevamente
soldó y aceptó
mandatos.
Hizo su cama
comió en otra casa.
Tuvo miedos nuevos
caminó por un barrio
desierto.

adentro seguía
pensando
todo lo que su diminuto cuerpo
evadía-
de noche asustado
lloraba .

El poema


El poema
es respirarse.

Las palabras
nos comen en la noche.

Se entierran
en el costado
mas blando del cuerpo

Nos acuchillan
Ruinas que tajean la piel.

Marañas del ser
que se abriga
con sus hilachas
cada invierno.

En el tren a San Isidro



Despegarse

lentamente

como sacando la piel.

Despegarse

de la tela que la cubre.

Ser para adentro

uno solo

sin nadie

que la toque

ni perturbe.

Despegarse

anudarse

en posicion de pequeño

cantar adentro

volverse objeto

no existir.

Casas del río


Lento

escucho

el dolor de los

hombres.


La armonia inutil

de un parque repleto.


Vuelvo a dormir

soñar

casas

flotando

en el Parana.

Cabalgando huesos


Cabalgando huesos

pierde alma

el hombre.

Derruido estilo

a borde del mar.

Un albatroz

navega su espuma

el hombre duerme

en la cintura

de cada pajaro.


Alma

Ser uno

cubrirse

deshacerse.


Ser la mascara

de uno

un cuervo hambriento

precipicio

en llamas,


El alma

se desfigura lentamente

en el entramado

de una plaza.

viernes, febrero 08, 2008

Círculos


Círculos


tus labios


son la boca del subte.

la ciudad

es una muerta

que viaja atrás.

me alejo.

círculos

pesados

de criaturas

hambrientas.

la ciudad

ovúla

dentro

de la

alcantarilla.

viernes, octubre 13, 2006

Jugar en el agua . . .


Tiré

las piedras

al río

esparcí círculos

en un campo

de agua

Apreté las manos

pude pensar

escuchar el sonido

de los árboles.

Apreté los labios

y fuí un pájaro,

un hilo de sol

caído al

costado.





Cenizas en la cabeza



Mi cabeza

vuela alto,

choca con estrellas,

llueve en la vereda

flota en la basura

en las hojas

en papeles de colores

mi cabeza

baja

donde la tierra

es solo cenizas

de un amor absurdo.






Vías muertas




El tren

extendió el recorrido,

llegó a mi pueblo.

Las campanillas

de fuego

aprietan

las lineas de las vías,

recorren el surco

de cada huella.

En la estación

hay dos que viajan

y aprietan el boleto

antes que se vuele.








A Dario y Maxi


I

Burbujas

de sangre

en la plataforma

de la estación (huellas de dolor)

Un lento río

dibuja

arrastra

el humo

del último

tren.

II



Con una bala

la boca

se abrió

al aire.

Sangró poco

pero se deshizo

en hilachas

negras y violetas.

en gelatinoso

olor a quemado.

Con una bala

la boca

se abrió

a la brisa.






Vado


Sí, voy a llorar

cuando quiera

cuando los rieles

atraviesen

mi espalda,

cuando estalle

el vapor de tu voz

y el sol descarrile

en la amapola

de mi sexo.






Camillas
I



Así

acostada

pies y manos

en la camilla.

sin hablar

ojos colgados

de algun techo

blanco.

Lenta

lenta

la tarde

quema

mi boca

y el sol

entre ramas secas

oxida

el temblor

de la tierra.



II



Duermo

no puedo hablar

duermo

escapo

ato nudos

en mis brazos.

Cuelgo de la orilla

cuelgo de los alambres

olvidados,

de camillas negras y frías.

Soy yo

nadie lo sabe.

soy la mujer

que el cielo

atropelló

cuando cabalgaba.





Muerto el cuerpo


El cuerpo

es blando

los huesos

ya no estan.

El cuerpo

es vulnerable

a los cortes del viento

a los cortes de la luz

se abre la carne

la piel

no existe.

El cuerpo en el retorno

de un incendio.

El agua

lo lava

lo aproxima

a la tierra

para que descanse

sin el sonido

de los insectos.







Oxígeno



Adentro

hay un hombre

que se pudre

despacio,

malgasta aire

y dolor.

Adentro

estan sucios

los caminos,

una ventizca

de arena,

unos dientes amarillos

aprietan el cuerpo.

Los niños

lloran

caen

como

muñecos que se abandonan.

No hay ventanas

ni vidrios

ni luz.

Solo ladrillos

húmedos

verdín creciendo

en el perímetro

del adentro.

El hombre

descalzo

fatiga su horizonte,

el viento lo distrae

en un poema.

Su oxígeno.





I



Ella sabe

en que momento

decido caminar.

Me sigue fiel

controladora

fría

extrañamente

maloliente.

Me cansan

sus uñas

su aliento pesado.

A veces

escapo

me escondo

reaparece

con ojos rojos

y risa de dientes

amarillos.

Puedo matarla

apretarla en algún lugar

encerrarla,

pero me da

miedo el vacío

de su ausencia.





II




Somos dos,

ella cree

que existe sola.

Ya va a ver

cuando exprima

su cuerpo

y la arrastre

sigilosa

al muelle húmedo

de mi casa.






Ellos


Una mezcla

de arenilla

y limo.

Eso quedó

en la boca

de los desaparecidos.






Dioses



Enterraron

vivos

tiraron

vivos

mataron

vivos.

Y ellos siguen

gritando

hacia un cielo

brillante.

Los otros

se pudren

muertos

a la orilla

de alguna

lámpara sucia.







Lengua roja



Pudiste amarme

con dientes y lenguas.

Apretarme

hacerme llorar

de placer.

Preferiste

la sombra,

las venas blancas

de tu cuerpo blanco

y no la roja

carne azul

de mis muslos.

(son preferencias).






Deshechos


Huelo amargo,

boca cosida

ojos sin rastro,

mapa de valle

con huesos de pies.

Huelo amargo

el cielo de fósforos

de trapos amarillos

cerrojos de luz.

Huelo amargo,

los mudos

caminan solos

cortan las sogas

se acribillan

en la noche.






En el papel

desaparece

el dolor

del esternón.

Fijo la mirada

en el papel

escupo frases

rompo lápiceras

puteo

grito

lloro.

En el papel

tiemblo

mi cuerpo

establece

normas

de ansiedad.

Afuera

las calles

se llenan

de voces

y carritos.





Imagen de cuerpo



Abro las piernas

late

tibia

tu sombra.

Los pibes

caminan

en los semáforos.

Abro la ducha

resbalo

ojerosa

por la línea

del jabón.

De punta

tus zapatos

se meten

en mis

alocados

pies.

jueves, octubre 12, 2006

Bordes




¿Ves
que podías

refugiarte en el fondo

abrirte en capas

caminar hacia adentro.

Podías

con las uñas sucias

escarbar

morder

resbalar

hacia el silencio

hacia los bordes

arrancando los pies

de éste barro?

lunes, octubre 09, 2006

Maderamen del río

Una curva

turbia

cae entre

los árboles.

Caminamos

respiramos

en círculo

el olor a puerto.

Y el agua

espejo azulino

de maderitas,

deshechos

envases.

Es nuestro paisaje.

lenta brisa

de pájaros marrones,

animales escondidos.

Brotes

semillas rojas,

pasionarias

se enredan en las manos.

En nuestro cuerpo,

tan cercano

a los barcos

a la neblina sucia

de un puerto

abandonado.


Caminamos

el barrio

contaminados

de hierros

y lineas oxidadas

al horizonte.



domingo, octubre 08, 2006

Roja



La mujer

tiene mi

cara .

La mujer

es roja

y chiquita.

Cuida plantas

helechos

que prenden

de su ropa.

Chapoteo

en el río

y las hiedras

crecen

apretadas

a los vidrios.

La mujer

tiene mi

cara.